“En las Pitiusas nos ha costado más salir del bache”
lunes, 09 de julio de 2007

Joan Bufi.
Joan Bufi.

Nacido el 10 de enero de 1946 en Santa Eulàlia del Riu, Joan Bufí Arabí realiza sus estudios especializados en una academia ibicenca vinculada a la Escola de Turismo Lul·liana. Con tan sólo veintitrés años se convierte en director de un hotel de tres estrellas en Sant Antoni de Portmany, sin duda uno de los más jóvenes en todo el archipiélago. Después de un cuarto de siglo de trayectoria profesional, en 1992 se establece por su cuenta, inicialmente con la gestión de un hotel, en régimen de alquiler. Actualmente son seis los establecimientos a su cargo, más un bloque de apartamentos. Desde finales de los ochenta, desarrolla una participación muy activa en el asociacionismo empresarial: desempeña la presidencia de la Federación Hotelera de las Pitiusas, en mandatos alternativos y, desde 1994, ostenta la vicepresidencia de la CAEB de Ibiza y Formentera. Está casado y es padre de una hija. 

-¿Cuál diría que es la situación, sobre todo económica, que se está viviendo en este momento en Ibiza y Formentera?

-Está mejorando poco a poco. Hemos pasado una situación de la economía balear bastante difícil, y en Ibiza y Formentera todavía más por su insularidad aún más marcada, cuando es más pequeña una isla, se nota más. Así que también nos ha costado más salir del bache. Pero se ve una buena perspectiva. El futuro puede ser positivo. En las economías turísticas tenemos unas ciertas fluctuaciones de ascensos y descensos, nunca sabemos lo que nos espera a la vuelta de uno o dos años. Estamos tan pendientes de las circunstancias internacionales, o de las competencias, como las que pueden desarrollarse en el Mediterráneo…

-Pero poseen ustedes una marca reconocida, por así decirlo.

-El nombre de Ibiza, para bien y a veces no tanto para bien, cuenta con un reconocimiento bastante importante en todo el mundo, quizás, más que nada, por la vida nocturna y el ambiente joven, y eso nos ha beneficiado bastante. Fuimos famosos por la tolerancia en la época de los “hippies”, eso nos dio a conocer internacionalmente. Yo vaticino un futuro bastante prometedor, la prueba es que por parte de muchos empresarios existe una disposición, quizás algo acelerada y todo, a invertir.

-Ha hecho usted referencia a la insularidad, como un factor importante.

-Ibiza y Formentera, por razones incluso de estrategia, han estado siempre desligadas de la capitalidad. No se trata de que nadie se sienta agraviado por decirlo. Las Pitiusas siempre han estado un poco abandonadas en nuestra comunidad. Últimamente, no ha habido más remedio que realizar una serie de infraestructuras en servicios, hospitales y otras cuestiones. Ahora parece que se van poniendo las cosas en su sitio. Ibiza es pequeña, posee un paisaje agradable, no hay otra isla de Baleares con una vegetación tan verde, hay espacios protegidos muy amplios y playas y calas, lo mismo que Formentera, que pueden ser la envidia del mundo.

-Se refiere a su potencial turístico.

-Es que Ibiza, por su estilo de vida, puede dar cabida tanto a unas personas que quieran realizar una estancia corta, como al turismo familiar, para el que existe una buena oferta, como también al turismo activo, como se dice ahora, por ejemplo, el cicloturismo. Por eso nos hacen falta más puertos deportivos, para diversificar la oferta, y más campos de golf, ya que sólo tenemos uno. La sociedad ibicenca está concienciada de que hacen falta algunos puertos deportivos y dos o tres campos de golf más. Hoy en día eso está en la conciencia de la gente de Ibiza y espero que se lleve a término. Cuanto más seamos capaces de diversificar la oferta, mejor será el futuro de nuestro turismo.

-En ese sentido, ¿siguen siendo las Pitiusas más dependientes todavía del turismo que el resto del archipiélago?

-Por supuesto, y bastante más. Si Mallorca posee una industria bastante consolidada: vino, muebles, bisutería, o Menorca lo que ha tenido siempre, el queso u otras industrias, las Pitiusas no han tenido esto. Casi dependemos únicamente del turismo. La agricultura es a pequeña escala.

-Pero parece que se están perfilando otros productos interesantes; como el vino, por ejemplo.

-Pero a pequeña escala, también. Hay dos o tres empresas, pero son pequeñas. Es cierto que de bastante calidad y que están haciendo un esfuerzo en ese sentido. Hay poca cosa más. Está la construcción, como en todas partes: genera muchos puestos de trabajo y es lo que ha estimulado la economía en toda España. Y cuando se acabe aquí irán a otros países, como Italia. En todo lo que está alrededor del Mediterráneo, el proceso es éste, que vienen personas del centro y norte de Europa.

-¿Deberían promoverse otras actividades, alternativas, o complementarias, al turismo?

-Hoy en día, tenemos en las Islas Baleares en su conjunto una población bastante densa, y no sabemos si a largo plazo podremos confiar siempre en el turismo. Pero creo que hay turismo para muchos años. Posiblemente haya altibajos, como ha pasado toda la vida. En cuanto a la necesidad de promocionar otras actividades, siempre es ideal diversificar nuestra oferta. Pero también es difícil. Lo que sí tendríamos que hacer es intentar cubrir lo máximo posible nuestro propio consumo, que pudiéramos ser más autosuficientes, eso ya sería aspirar a mucho.

-Usted mismo reconocía, al principio de esta conversación, que esa imagen de Ibiza como la isla de la “marcha”, de las discotecas, puede constituir un arma de doble filo. Por ejemplo; para quien busque en sus vacaciones todo lo contrario, tranquilidad.

-Desde la Fundació Promoció Turística, en la que participa la CAEB, así como la Federación Hotelera, Cámara de Comercio, Pymem, intentamos dar a conocer también otros aspectos. Ibiza es conocida en todo el mundo por su “marcha”, sus discotecas, su música y sus puestas de Sol. Eso nos ha dado la posibilidad de que venga mucha gente. Pero en ese aspecto no hace falta insistir mucho más y sí en cambio en que también tenemos costas maravillosas y zonas en las que ni se entera de que hay “marcha” el que no quiera. Y diversas posibilidades: el turismo familiar, el turismo activo, como el de acontecimientos deportivos: buceo, vela… Aquí no podemos competir más en precio, hay que competir en calidad, y eso quiere decir hacer un esfuerzo, las instituciones por mejorar nuestras infraestructuras y todos en conseguir un nivel de calidad general que sea atractivo para los visitantes.

-Ya que acabamos de pasar un periodo de tanta actividad política, a causa de las elecciones, ¿cuál es su punto de vista con respecto a los partidos?

-Los políticos tienen que ser conscientes de la importancia de nuestra economía y de lo que representan las empresas, y pensar en el bienestar del ciudadano. Lo que pedimos siempre es que los políticos se guíen por el interés general, con transparencia y claridad, cuando lo que vemos tantas veces en los medios de comunicación es que se intenta crear una lucha entre partidos políticos que ya no es por ideologías, sino una batalla para ganar el sillón, y eso es lamentable y triste. Desde el punto de vista de lo que es la CAEB y las asociaciones que llevan el peso de este entretejido empresarial, para nosotros es una preocupación llevarnos bien con todos los partidos, y que ellos intenten hacer el máximo de bien a la sociedad que representan.

-En el caso de Ibiza, para diversificar la oferta, usted apuesta por puertos deportivos o campos de golf, que generan reticencias en una parte de la sociedad.

-Tampoco se trata de llenar todo de puertos deportivos. Hay que hacer los necesarios, siempre que no rompan ni la estética ni el medio ambiente del litoral. Hay que hacer los que precisemos y no obsesionarse por crear puertos deportivos. Antes de decidir si hacen falta tres o diez, hay que planificarlo muy bien. Pero tampoco hay que cerrarse en banda. Tenemos que diversificar nuestra oferta, y los puertos deportivos pueden ser una de esas posibilidades.

-También la autopista ha generado una gran polémica.

-No era una autopista. Esto va en relación con que Ibiza había quedado un poco dejada de la mano de Dios, no se habían hecho unas inversiones ni por parte del Estado ni del Govern. Por cada diez habitantes hay ocho coches y había llegado un punto que no se podía ir al aeropuerto, y se trataba al menos de desdoblar la carretera de Sant Antoni y hacer un segundo cinturón de ronda a la salida de Ibiza capital. No es una autopista, es una carretera que es imprescindible hoy en día. Como lo que se ha hecho en el resto de Baleares. Hacía falta.

-¿Empiezan a contar las Pitiusas con las infraestructuras que necesitaban, desde su punto de vista?

-Hemos mejorado mucho. En todas las localidades, incluidas Vila, Santa Eulàlia y Sant Antoni, se ha hecho un esfuerzo para mejorar las calles, la iluminación, la recogida de basuras, creando unas infraestructuras que han mejorado mucho nuestra imagen.

-¿Cree que van a cambiar mucho las cosas, ahora que Formentera posee su propio Consell Insular, diferenciado del de Ibiza?

-Pues no. Podrá hacer su redistribución, es Ayuntamiento y Consell al mismo tiempo. Eso supondrá más trabajo y podrán sentirse orgullosos de administrar los recursos así como ellos crean conveniente. No quiere decir que hasta ahora no haya sido así, pero es verdad que antes tenían que pedir los recursos a la Comunitat y al Consell d’Eivissa i Formentera. Es cierto que cada isla tiene su manera de ser, y eso queda reflejado en el nuevo Estatut.

-¿Cuál considera que es la importancia del asociacionismo empresarial?

-Vital. La palabra es vital. Porque, en democracia, el asociacionismo es imprescindible para transmitir la información de la sociedad a las instituciones, que difícilmente pueden proporcionar personas individuales. Y por eso mismo existen también las confederaciones a nivel nacional, que pueden representar aún más ampliamente a la sociedad.

-¿Y el papel de la CAEB, en concreto?

-Para las asociaciones y federaciones, la CAEB juega un papel de defensa de los intereses que puedan tener todos esos segmentos de la economía balear, y de intermediación entre éstas y la Administración, así como con las organizaciones sindicales, y llegar a acuerdos.

-¿Cómo ve, en general, a los empresarios de las Pitiusas?

-Cada día están más involucrados en la importancia del asociacionismo. Y no sólo en eso, sino también en la formación, en desarrollar técnicas que hoy están a la orden del día en las economías mundial y europea y en aplicar los conocimientos científicos y técnicos que sean necesarios.