|
Abril es mes de resurrección: La naturaleza revive, cristianos y judíos celebran por estas fechas un renacimiento, un resurgimiento. En Baleares, comienza la temporada media turística, quizá con menos alegría que otros años, pero siempre con la seguridad de que la economía, al igual que la naturaleza, es cíclica, y de que después del invierno, entra una primavera. Este año, además, marzo y abril coinciden con las primera adjudicaciones del Fondo de Inversión Local destinado a los Ayuntamientos para que realicen inversiones en infraestructuras y amortiguen la caída de la construcción. Hecho relevante, este, que, sumado al Plan de Vivienda y a unos presupuestos inversionistas por parte de las administraciones, compensan la caída de la iniciativa privada, en particular de la construcción de viviendas. Ello hace suponer que la situación del sector, por lo menos, no se agravará y puede, incluso, que recupere parte de la vitalidad perdida. En cualquier caso, sigue habiendo nubarrones en el horizonte, como la futura ley del Suelo, que dificulta, aún más, la actividad del sector. No obstante, más allá de la construcción, las empresas siguen preocupadas por la reducción del consumo y de la inversión extranjera; el exceso de burocratización y la lentitud de la administración; la falta de compromisos para apoyar la agricultura y la industria, o por asuntos más cercanos al ciudadano, como la obsesión recaudatoria mediante sanciones de algunas administraciones locales, que han visto mermados sus ingresos por licencias urbanísticas, y el nuevo planeamiento circulatorio de Palma. En conjunto, estas preocupaciones fueron trasladadas el pasado 18 de marzo al conseller Miquel Nadal y a la teniende de Alcaldesa del Ayuntamiento de Palma, Cristina Cerdó, que fueron recibidos en la sede de la CAEB en Palma. Al margen, la Confederación ha seguido apostando por la formación y la información, organizando cursos y jornadas para mejorar la competitividad de las empresas, ya sea con medidas relacionadas directamente con la productividad, o con la mejora de la gestión medioambiental y la formación en prácticas en el extranjero de estudiantes, trabajadores en activo y desempleados. Por su parte, las asociaciones empresariales no han perdido cuerda, y algunas como las del sector náutico y los Joves Empresaris han demostrado su vitalidad. Incluso, la creación e integración en la CAEB de nuevas asociaciones empresariales, como la del sector del cátering, ha demostrado que el empresario no deja de ser emprendedor en las situaciones más difíciles, al contrario, como dice Irene Llull, nueva presidenta de Joves, el verdadero empresario es en estos momentos cuando da “lo mejor de si mismo”, cuando sobre el edificio derruido, construye los nuevos cimientos, más sólidos.
|