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Huguet “Si se nos condena a la financiación que tenemos ahora, ahogaríamos nuestra autonomía” PDF Imprimir E-Mail
lunes, 21 de diciembre de 2009

Llorenç Huguet.
Llorenç Huguet.
 

Ha desempeñado dos de los cargos de mayor responsabilidad y prestigio, entre los más significativos que pueden distinguirse en el archipiélago: el de rector de la Universitat de les Illes Balears (UIB), entre julio de 1995 y mayo de 2003, y el de presidente de la Caixa de Balears "Sa Nostra" (y de su Fundació) de enero de 2003 a diciembre de 2005. En febrero de 2007 accede a sus funciones actuales: la presidencia del Consell Econòmic i Social (CES) de la Comunitat Autònoma: un órgano de carácter consultivo, pero que sirve como lugar de encuentro a empresarios, sindicatos y sociedad civil y en el cual debe poner a prueba, una vez más, su carácter conciliador, en un momento en que la paz social puede contribuir a sacarnos de la actual crisis económica. Licenciado en Matemáticas y doctor en Informática por la Universitat de Barcelona, así como licenciado en Ciencias Aplicadas a la Informática y a la Gestión Industrial por la Universidad Católica de Lovaina, Llorenç Huguet i Rotger, nacido en Ferreries (Menorca) en 1952, es también miembro de la Academia de Ciencias de san Petersburgo y consultor de la Unión Europea. 

“Salir de la crisis no es una carrera de velocidad. Lo importante es llegar a la meta, y llegar con aliento”

-¿Cómo ve el actual panorama económico, social y político de las Baleares?
-Desde el punto de vista económico, el cuarto trimestre de 2009 habrá sido el más duro de esta crisis. Los informes de las organizaciones internacionales, como la OCDE, indican una tendencia a la mejora. Todo hace prever que durante 2010 ya vamos a ir a crecimientos positivos, lo que significaría salir de la fase de recesión. Desde el punto de vista social, evidentemente, lo más preocupante es la tasa de paro, con cerca de 80.000 parados en las Islas Baleares. Desgraciadamente, no tendrá una solución tan activa en el 2010, porque para crear empleo se necesitan unos índices de PIB positivo sostenidos. Sí que podemos hablar de que en 2011 haya una reducción del paro. Con una inflexión positiva de la economía, el sector servicios puede crear puestos de trabajo. Por lo que hace a la política, hay un cierto desencanto social, motivado por todo este afloramiento de la corrupción, lo que afecta directamente a la confianza. Pero en Baleares se ha generado una dinámica de diálogo social que debería dar frutos, no sólo para generar confianza política, sino también social y económica, para salir de la crisis.       
-Se ha explicado hasta la saciedad. Sin embargo, ¿a qué causas atribuye usted la crisis, y concretamente su incidencia en Baleares?
-Hay dos elementos importantes. El primero, esa crisis financiera global, que ha repercutido sobre los créditos a las empresas, hasta llegar al ahogo: empresas que antes tenían capital ambulante, no han podido hacer frente a sus compromisos. Y, evidentemente, a una sobredimensión del sector de la construcción. Haría falta resolver esos dos problemas: digerir el stock inmobiliario y facilitar flujos de capital de las entidades financieras para incentivar las inversiones.
-Se señaló desde un principio que Baleares, por las características de su economía, lo tenía algo mejor para remontar la crisis que otras comunidades. ¿Le parece que es así?
-La memoria de 2008 del Consell Econòmic i Social pone en valor esta afirmación. Porque, si bien en 2008 ya se empieza a manifestar esta crisis, Baleares fue capaz de mantener su crecimiento en la parte alta del Estado español, sólo por detrás de Navarra y País Vasco. En el primer año, Baleares ha resistido esta embestida. No puedo hablar de datos consolidados de 2009, pero los referentes principales también marcan esta tendencia.      
-¿Seremos de los primeros en salir de la crisis?
-Esto no es una carrera de velocidad. Lo importante es llegar a la meta, y llegar con aliento. Pero de acuerdo con los datos que indica, por ejemplo, la OCDE, hay una mejora importante en los países emisores: Italia, Francia, Alemania, incluso el Reino Unido. Eso hace pensar que, aunque sea utilizando la contratación de última hora, el sector turístico se verá beneficiado. Donde probablemente no se verá tanto la mejora será en el mercado de trabajo.
-Sin embargo, las cifras sobre la temporada turística no parecían demasiado reconfortantes. 
-Es que en 2009 hemos estado viviendo la etapa más dura. El verano ha representado una bajada incluso respecto de 2008, y está claro que la temporada baja se ha visto muy menguada. Lo que es un hecho muy circunscrito a Mallorca; Menorca, Ibiza y Formentera no notan tanto este aspecto de temporada baja. Es una consecuencia, aún, de esa pendiente negativa. De todas formas, si bien en 2008 las Islas Baleares sufrieron una bajada de entradas y de estancias, aun así el gasto turístico aumentó un 3,5%. Y ésa es la cifra más positiva de todas las comunidades que ofertan sol y playa: Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, incluso Canarias. 
-En definitiva: el turismo, aunque se haya cuestionado su monocultivo, nos ha salvado. 
-De alguna manera, tal vez no nos ha salvado, pero sí ha sido el salvavidas que nos ha mantenido a flote para esperar tiempos mejores. Una alternativa al turismo a medio plazo es impensable. Lo que sí se ha de hacer es mejorar la calidad y rehabilitar una parte importante de la planta hotelera, y ojalá la remodelación de la Platja de Palma sea un buen ejemplo. Todos los analistas coinciden en que el turismo de sol y playa se mantiene, a nivel mundial. Si no queremos sustituir el turismo, sí que tenemos que pensar, cada vez más, en compensar con otros sectores la aportación al PIB. En Baleares, el sector de las nuevas tecnologías ya tiene un peso importante: está llegando al 6%, casi equivalente al sector industrial. Esta idea de diversificación sí que pasa necesariamente por mayores inversiones en I+D+I, no sólo públicas, sino también privadas: ésta es la clave de una mayor competitividad en la nueva economía.   
-Usted ha sido rector de la UIB. Reiteradamente se ha señalado que uno de nuestros problemas era la baja tasa de universitarios, porque, hasta hace poco, los jóvenes lo tenían bastante fácil para encontrar un trabajo y por eso dejaban los estudios.
-Sí, uno de los elementos que se han señalado era esa facilidad de conseguir un primer trabajo, con el que, además de encontrarse con unos euros en el bolsillo, se ahorraba el esfuerzo del estudio. Hemos mantenido más o menos la tasa de universitarios, pero hemos aumentado mucho la población, y eso no ha tenido tanta incidencia en la universidad. No estamos en ratios muy diferentes a otros países europeos. Sí que en España ha habido un acceso importante a la universidad, incluso en comunidades con menor PIB por cabeza. Pero también es cierto que, después, el nivel de ocupación de esos universitarios, en su mayoría, ha sido bajo, mientras aquí ha habido una mayor adecuación. Es importante que crezca la tasa de universitarios, con una oferta de estudios que les motive.     
-Que se haya complicado encontrar un primer trabajo, parece que a bastantes les ha llevado a no dejar los estudios. O incluso a reanudarlos, si los habían abandonado.
-Eso es positivo. Lo que hace falta es que haya podido transformarse el sistema, para que tengan cabida en la estructura productiva. Lo que se deberían plantear UIB y Govern es reforzar la formación on line del Campus Extens, para mejorar la oferta con más carreras y ya no sólo para las sedes de Menorca y las Pitiüses, sino para aprovechar los recursos a nivel internacional de las tecnologías de la información y el conocimiento.
-¿Cuál es su opinión sobre la nueva Ley de Economía Sostenible, del Gobierno central?
-Sin entrar en detalles, lo que sí es importante para Baleares es que crea un fondo de 20.000 millones de euros, para toda España, pero con prioridad para aquellas comunidades que han adoptado con más fuerza una dinámica de cambio de modelo de crecimiento, situando la construcción en los límites más sostenibles posibles, con medidas activas de cuidado del medio ambiente y el apoyo de nuevas tecnologías, junto con la formación de capital humano. Dentro de estos parámetros, parece que Baleares está en el grupo de cabeza de las comunidades que los satisfacen y puede ser un elemento importante de ayuda para salir de la crisis. 
-Sí, porque por lo hace a financiación autonómica, justo cuando parecía que íbamos a mejorar, han llegado los recortes de la crisis.
-No podemos continuar como hasta ahora. Sea el sistema que sea, si nos condena a la financiación que tenemos ahora, sería una manera de ahogar nuestra autonomía. El mero hecho de pasar a ser una comunidad que está por debajo de la media del PIB, precisa un esfuerzo de solidaridad. Es importante que se haya contemplado el incremento poblacional. Hemos tenido que dar respuestas a las necesidades básicas de muchas más personas y eso nos genera un déficit.         
-¿Qué ha hecho, y qué hace, el Consell Econòmic i Social, para contribuir a sacarnos de la crisis económica actual?
-Como institución, no tiene capacidad decisoria. Lo que sí podemos hacer es aportar un debate sosegado, como hemos hecho, entre los agentes sociales e instituciones que componen el CES, y juntamente con ellos hemos participado en esa mesa de seguimiento de la economía que ha sido un modelo de gobernanza en unos momentos delicados para nuestra comunidad, buscando la complicidad de empresarios, trabajadores y Administración.  
-Su sesión plenaria del 17 de diciembre, ¿a qué la dedican?
-No hay ningún tema de relevancia previsto. Será un pleno ordinario, en el que se dé cuenta de los presupuestos de 2010 y hagamos el resumen de la actividad consultiva de 2009, que ha sido bastante importante respecto a años anteriores. El presupuesto se ha recortado en un 15% y, como no se toca el apartado de personal, eso supone un 30% menos en los capítulos 2, 4 y 6, con lo que evidentemente algún trabajo no se podrá realizar. En el último pleno ya se acordó bajar las dietas un 30%, para ser solidarios con este recorte. 
-¿Cuál está siendo la relación con la CAEB, que se encuentra integrada en el CES?
-Desde el primer momento en que he sido presidente, las relaciones han sido excelentes con los diferentes grupos que lo componen. Pero es innegable que la contribución de la CAEB ha sido, y es, fundamental. Primero, por ser el colectivo mayoritario del CES. Y segundo, por haber mantenido sus representantes a lo largo del tiempo, con lo que su experiencia resulta muy valiosa. Y por su capacidad de llegar a acuerdos con los agentes sociales e instituciones representados. La presencia del presidente de CAEB, y vicepresidente primero del CES, ha sido de gran importancia en el momento de la toma de decisiones y de definir iniciativas.